martes, 20 de julio de 2010

Desde el más allá




Parece un sendero, pero no veo ninguna luz, parece ser que los relatos de personas que han muerto y regresado son falsos, aquí no hay placidez, no hay redención ni regocijo, sólo incertidumbre, sólo el precipicio abdominal que retiembla hasta la espina dorsal, colapsa los pulmones y estrecha la garganta haciendo el existir asfixiante. Puedo ver mi cuerpo, puedo ver que existe, pero no lo siento, es una ilusión, el pensamiento va mucho más allá de los sentidos básicos, el sentir atraviesa la noción de realidad, es verdad, no lo creía, estoy muerto, dejé de existir para el mundo en el momento que el mundo perdió corporeidad y sobriedad hacia el contra-flujo vital de mi proceder.

Puedo ver como mi entorno se empaña de mi ausencia, se sacia de la soledad que he dejado atrás mientras me vacío por los que toman algo de mí para su propiedad, no es justo, ahora ya no puedo hacer nada para recoger los trozos tirados de los recuerdos de mi cuerpo, no puedo atrapar los vestigios de la sublimación del espíritu robado, que son desdeñados con la más cruel de las frialdades e indiferencias.
Me he quedado sin nada, estoy muerto y ni siquiera puedo sentirme seguro del verbo "estar", solamente del “ser”, porque nadie me podrá quitar -mucho menos ahora que no existo para ellos- lo que soy y lo que seguiré siendo en donde quiera que yo esté --literalmente.

No escucho nada más que la turbulenta corriente de ideas abriéndose paso por las dendritas fantasmas, esta ausencia que invade cada vez más, la obscuridad me contrae hasta el punto de implotar, no sé cuanto tiempo seré aquí, no sé si vendrá alguien a rescatarme, o tal vez a intentarse llevar mi alma, la fatalidad es tan extraña, tan densa, irónicamente agónica. Sólo me queda esperar, tal vez un instante, tal vez una eternidad, que más da, no me engañaré, sé que llegara, mejor dicho, sé que llegarás, porque ya te veo arrebatando para ti mis restos físicos y etéreos, esperando el día en que me los puedas regresar, o bien esperando el día de entregarte de nuevo hacia mí, para no saber si estoy en ti o tal vez tu estarás en mí, y por fin tomarás mi ser y lo fusionarás con el tuyo con la única magia capaz de hechizarme, de transformarme en materia maleable para tu conveniencia. Espero con la parsimonia suficiente para soportarlo, pero con el ansia necesaria para estar preparado, no tardes, que la fatalidad sin ti, es la muerte en vida, aunque ya me encuentre muerto.

viernes, 30 de abril de 2010

Cuarto de Siglo

Voy a hacer un paréntesis en la consecución de los post de este sitio y pondré algo nuevo, algo de hoy podría decirse.


Soy consciente de mi edad, coincido con Gardel cuando dice "que veinte años no es nada", pero joder, cómo pesan a veces como toneladas, o como siglos, o como pesares interminables de irónico vacío.

Estoy a escasos días de cumplir 25 años, realmente me emociona ya que no soy un completo inútil a mi edad, pero también alucino pensando en cómo se ha podido ir el tiempo tan rápido que no lo he disfrutado como el inexorable reloj lo puede permitir, pero cómo dentro de mí la nostalgia se ha pegado tanto a mis entrañas que no me permiten ver que las cosas ya pasaron, que se fueron...para siempre. Uno siempre piensa muy en el fondo que todo es un juego, que a como vemos las cosas del mundo, todo tiene un ciclo y tiende a regresar -correcto-, pero jamás recapacitamos que el nuevo juego se jugará sin nosotros en él, que el rol que tuvimos no podrá volver a ser jamás y que para términos prácticos, este juego ha terminado y hay que jugar otros, los de "adulto", los aburridos y tediosos, los dolorosos y los aberrantes.

Tengo casi 25 años, pero, ¿porqué diablos los recuerdos malos duelen tanto, pero porqué diablos los recuerdos buenos también?. De mis casi 25 tengo unos 22 de aproximada conciencia, pero más 15 llenos de despedidas. Pareciera que cada cosa, persona, mascota, lo que sea que le haya tomado aprecio, lo que fuese mi compañía, se ha ido de mí por causas racionales y justificadas, mas no por eso justas y de fácil olvido. No tengo recuerdos gráciles y apacibles, cada aspecto positivo va ensombrecido por un aura de oscura soledad y grisácea llovizna, de nostalgia y de tristeza, mas no por lo que fue, sino por lo que ya no será.

Alguna vez me dijeron, "pareciera que en tí no pasa el tiempo", refiriéndose a la capacidad de recordar las cosas como si hubieran sido ayer, yo creo que por eso no disfruto el presento, pero yo creo que por ello soy lo que ahora soy, y no lo cambiaría en lo absoluto, no cambiaría mis costumbres de personas que me doblan o triplican la edad, simplemente cargo una tristeza que parece atemporal e inconmensurable, pero exacerbada con el fuego de mi juventud, para que la crueldad haga de las suyas y se apodere de lo que con orgullo puedo decir que aún me queda.

Y bien, 25 años y estoy triste, creo que jamás perderé esa malsana costumbre de entristecerme cuando un ciclo más se cumple, cuando un ciclo más termina y uno nuevo comienza, cuando sé que no volveré a ser parte de ese ciclo y que el tiempo avanza y siento que se me va, que me revuelca en su indefectible vértigo y yo que me quedo esperando, a que el juego comience una vez más.

Recorrer el tiempo atrás, misión imposible, pero ¿por qué duele tanto como si tuviera la esperanza? Este juego apenas comienza, pero ya me extraño, pero sigo extrañando...siempre.

jueves, 25 de marzo de 2010

Podría

Tengo un sentir nuevo, estoy cansado, me siento muy muy agotado pero mi celeridad para realizar actividades es mas apresurada que de costumbre, lo siento como un ritmo incontenible con destino incierto, podría aprovecharlo para realizar todas las cosas que no hago a falta de incentivos, hacerlas más por inercia que por razonamiento, pero correría el riesgo de minar mi salud física y mental porque no sé lo que pasará cuando esta euforia termine y sólo quede el cansancio y el inminente desfallecimiento. Estoy a las puertas de un importante proyecto, no sé que hacer, podría descansar y calmar esta taquicardia que me invade, puedo abusar de la misma, podría escribir algo mas interesante que seguir hablando de mí, podría hacer muchas cosas, por ahora me ahogaré en comida y leeré un poco, ya será otra tarde de mayor inspiración para subir algo provechoso.

lunes, 1 de febrero de 2010

Mas aburrido que una revista porno para un manco solitario

Este texto también data de algunos años, pero creo que sigo opinando lo mismo al respecto del tema.


Anoche fui a una de las fiestas mas aburridas que recuerde, es mas, la mas aburrida de los últimos 5 o 6 años. Llegué con un par de amigos, bueno, con un amigo y el amigo de él, me esperaba mínimo un poco de música estridente, uno que otro bailando, y obvio, cerveza en múltiples hieleras, pero no!, llegamos y lo mas excitante y desenfrenado era la risa de una tipa platicando con otras tipas (debo mencionar que la fiesta era de mi carrera, pero desconocía a 3/4 de las personas que ahí estaban), todo el mundo solo estaba hablando, sí, hablando únicamente en una fiesta. A hablar se va a un debate, es más, hasta por msn, pero no que sea lo único que hagas en una fiesta, también hay que hacer alusión al grado de refinamiento de la mayoría de los asistentes, contrastando con mi atuendo más que casual. A cualquier lugar que volteara había diplomáticos y discretos intentos de ligue, los que estaban tomando, sólo era vodka. Para poner en relieve la situación, hasta había vino tinto, y pues sí, ni una gota de cerveza para desgracia de gente común
.
Tenia una vaga esperanza de que con el paso de las horas, el alcohol hiciera mella en el lóbulo frontal cerebral que controla las inhibiciones, pero mi ilusión se vio desvanecida con el paso del tiempo. Se hicieron apenas la una y media de la mañana y ya todos se comenzaban a ir, se suponía que la "fiesta" seguiría en casa de otro sujeto, pero más bien parecía una velada romántica, pero sin el romanticismo ni las velas, solo la apacibilidad del ambiente. Pude soportar hasta casi las 3 de la mañana hasta que ya no pude más, me largue a mi casa que resulto estar a 5 minutos ahí.

Noche tirada, noche echada a perder que pude haber aprovechado para leer tantas cosas que tengo pendientes por tomar o retomar. En fin, hay lecciones que debe uno aprender, por lo pronto la mía es jamás volver a esas semi-reuniones entre "colegas", no es mi estilo definitivamente, no dudo que a muchos les guste, si no, no seguirían yendo claro está, por mi parte como diría Germain y sus Ángeles Negros, "...fue una noche de debut y despedida...".


Habrá otra fiesta diferente, las expectativas son mucho mayores por experiencias pasadas, todo el relajamiento de los mortales, toda la alegría, la euforia y la ingesta de alcohol no contenidas, por supuesto, las cosas fluyen mucho mejor cuando te liberas de tantos lineamientos sociales, en general, la diversión (mi diversión) seguro se hará presente.

miércoles, 13 de enero de 2010

Voyeur segunda parte

...

- Me gusta verte, me gusta ver que te des cuenta que te veo, me gusta todavía mas cuando no te percatas de ese hecho, me divierto en sentir tu ser, en escuchar tus palabras pero adentrándome hasta sentir que solo eres esencia, que no tienes un estuche, que no posees un cuerpo (a pesar de lo mucho que lo deseo). Creo patrones de tu comportamiento, pero siempre me sorprendes con algo nuevo, con algo impredecible y muy a tu manera, pero justo a mi medida. No te desesperes si callo mi opinión, no te alarmes si parece que no te escucho o veo, estoy contigo pero no me sientes, porque estoy en ese lugar en donde sólo yo te puedo ver, pero tú a mi no, donde sélo soy yo el observador, tu observador personal, y me enriquece el tenerte. Cada vez son más los portillos de mi armadura por los que puedes ver mi fragilidad, pero únicamente tú sabes en donde están, te pido piedad hacia mi, que lo mejor esta por venir -

domingo, 10 de enero de 2010

Voyeur

Me encanta observar, me gusta escuchar, me apasiona sentir, tanto que no soy capaz de externarlo. El otro día pude oír una excelente frase proveniente de una regular persona: "Para algo Dios nos dio dos oídos, dos ojos y solamente una boca, para que escuchemos y veamos el doble de lo que hablamos", la frase me parece por demás acertada, si conseguimos hacer una buena selección de las miles ideas que a diario llegan por nuestro sentidos, nuestra habla podrá hacerse más inteligente, y nuestro pensamiento más asertivo, aun más, si discernimos lo aprendido y lo aplicamos en nuestro contexto, no será plagio ni falta de originalidad (aunque me vea tentado a catalogarlo como tal), es una auténtica estrategia didáctica que rara vez se fomenta en el aula. Debo decir que me gusta indagar sobre lo que observo, sobre el entramado que está escondido detrás de las frágiles fachadas altivas de las personas, ver que son aun más frágiles sus interiores o descubrir que en ocasiones no existen tales, esta únicamente el vacío estéril e inmaculado en donde nunca crecerá un "verdadero" ser.


continuará...