Voy a hacer un paréntesis en la consecución de los post de este sitio y pondré algo nuevo, algo de hoy podría decirse.
Soy consciente de mi edad, coincido con Gardel cuando dice "que veinte años no es nada", pero joder, cómo pesan a veces como toneladas, o como siglos, o como pesares interminables de irónico vacío.
Estoy a escasos días de cumplir 25 años, realmente me emociona ya que no soy un completo inútil a mi edad, pero también alucino pensando en cómo se ha podido ir el tiempo tan rápido que no lo he disfrutado como el inexorable reloj lo puede permitir, pero cómo dentro de mí la nostalgia se ha pegado tanto a mis entrañas que no me permiten ver que las cosas ya pasaron, que se fueron...para siempre. Uno siempre piensa muy en el fondo que todo es un juego, que a como vemos las cosas del mundo, todo tiene un ciclo y tiende a regresar -correcto-, pero jamás recapacitamos que el nuevo juego se jugará sin nosotros en él, que el rol que tuvimos no podrá volver a ser jamás y que para términos prácticos, este juego ha terminado y hay que jugar otros, los de "adulto", los aburridos y tediosos, los dolorosos y los aberrantes.
Tengo casi 25 años, pero, ¿porqué diablos los recuerdos malos duelen tanto, pero porqué diablos los recuerdos buenos también?. De mis casi 25 tengo unos 22 de aproximada conciencia, pero más 15 llenos de despedidas. Pareciera que cada cosa, persona, mascota, lo que sea que le haya tomado aprecio, lo que fuese mi compañía, se ha ido de mí por causas racionales y justificadas, mas no por eso justas y de fácil olvido. No tengo recuerdos gráciles y apacibles, cada aspecto positivo va ensombrecido por un aura de oscura soledad y grisácea llovizna, de nostalgia y de tristeza, mas no por lo que fue, sino por lo que ya no será.
Alguna vez me dijeron, "pareciera que en tí no pasa el tiempo", refiriéndose a la capacidad de recordar las cosas como si hubieran sido ayer, yo creo que por eso no disfruto el presento, pero yo creo que por ello soy lo que ahora soy, y no lo cambiaría en lo absoluto, no cambiaría mis costumbres de personas que me doblan o triplican la edad, simplemente cargo una tristeza que parece atemporal e inconmensurable, pero exacerbada con el fuego de mi juventud, para que la crueldad haga de las suyas y se apodere de lo que con orgullo puedo decir que aún me queda.
Y bien, 25 años y estoy triste, creo que jamás perderé esa malsana costumbre de entristecerme cuando un ciclo más se cumple, cuando un ciclo más termina y uno nuevo comienza, cuando sé que no volveré a ser parte de ese ciclo y que el tiempo avanza y siento que se me va, que me revuelca en su indefectible vértigo y yo que me quedo esperando, a que el juego comience una vez más.
Recorrer el tiempo atrás, misión imposible, pero ¿por qué duele tanto como si tuviera la esperanza? Este juego apenas comienza, pero ya me extraño, pero sigo extrañando...siempre.
viernes, 30 de abril de 2010
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)


leon 5, la piedad 0... la gente no le entederá...
ResponderEliminarcomo un 1 de mayo del 2010, cuando sería mi año, metería goles y pensaría en ella, en mi tomernto... y caminar, y estar ahí, en lugar donde algún día estuvimos y pensaré.. el corrector no existirá, sólo tú y yo y aquel momento donde vi la luna.... gracias abraham por escucharme siempre...